Esta entra la dedico para términar de aclarar lo que la gente llegaría a confundir con la verdadera ciencia.
Pseudociencia (del latín pseudo, «falso» y scientia, «conocimiento»: «falsa ciencia») es un término que da cuenta de un conjunto de supuestos conocimientos, metodologías, prácticas o creencias no científicas pero que reclaman dicho carácter. Este concepto es utilizado por los enfoques epistemológicos preocupados por el criterio de demarcación de la ciencia y tiene mayor consenso entre las ciencias exactas y naturales. Así podemos decir que «Una pseudociencia es un montón de pendejadas que se vende como ciencia. Ejemplos: alquimia, astrología, caracteriología, comunismo científico, creacionismo científico, grafología, ufología, parapsicología y psicoanálisis.»
El término tiene connotaciones negativas, porque se usa para indicar que las materias así etiquetadas son erróneas e incluso engañosamente presentadas como científicas. Por este motivo, aquellos que propugnan por determinada "pseudociencia" normalmente rechazan esta clasificación.
Filósofos de la ciencia que se han ocupado extensamente de esta cuestión, como Karl Popper, consideran que el carácter de pseudociencia depende menos del ámbito u objeto de estudio que de la actitud de sus seguidores hacia la crítica y, en general, hacia al método científico. Así, un físico o un biólogo podrían comportarse de un modo dogmático, mientras que un historiador o un sociólogo pueden presentar sus tesis de una manera que inviten a la refutación (o «falsación», en lenguaje popperiano). En general, la metodología científica exige que las teorías puedan someterse a pruebas empíricas rigurosas, mientras que las pseudociencias, o bien no será posible aplicarles sistemas de refutación (por tratarse de formulaciones ambiguas) o bien protegerán su teoría (por ejemplo, con hipótesis auxiliares o ad hoc, formuladas a posteriori), en lugar de someterla a ensayos que puedan refutarla.
Características de las pseudociencias
Los autores que diferencian entre ciencias reales y pseudociencias señalan algunas de las siguientes características para ayudar a reconocer a las pseudociencias como tales:
Nota: La siguiente no es una lista monotética:
No aplican una metodología de carácter científico.
Son dogmáticas. Sus principios están planteados en términos tales que no admiten refutación, a diferencia de las ciencias, donde las condiciones de refutación de las hipótesis o teorías están determinadas con precisión.
Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas, que a menudo contradicen abiertamente resultados experimentales conocidos y aceptados por las ciencias bien establecidas.
Proclaman teorías inconexas con los conocimientos y teorías de la ciencia.
Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos descubrimientos.
Utilizan lenguaje científico pero sólo en apariencia, desconociendo o malinterpretando su significado.
No cumplen la estrategia de la navaja de Occam (también conocido como principio de parsimonia), que es un principio lógico-matemático según el cual en igualdad de condiciones la explicación más sencilla es probablemente la correcta.
No buscan leyes generales.
Descalifican las críticas por parte de las ciencias, a menudo, utilizando falacias ad hominem, aduciendo conspiraciones o proclamándose objeto de persecución cuando sus planteamientos son rebatidos.
Invocan entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles a la investigación empírica, tales como fuerza vital, creación divina, inconsciente metafísico, necesidad histórica, etc.
Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público general, renunciando a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica establecida. El hecho de reclamar estatus científico las diferencia de otras actividades como las religiones.
Algunos críticos de la pseudociencia consideran algunas o todas las formas de pseudociencia como pasatiempos inofensivos. Otros, como Richard Feynman, Richard Dawkins, Carl Sagan y Mario Bunge, consideran que todas las formas de pseudociencia son dañinas, causen o no daños inmediatos a sus seguidores. Estos críticos generalmente consideran que la defensa de la pseudociencia puede suceder por varias razones, que van desde la simple candidez sobre la naturaleza de la ciencia y el método científico, hasta un engaño deliberado por beneficios económicos o políticos. Por otra parte toda creencia como hecho subjetivo no puede considerarse como pseudociencia ya que no trata de indagar en el conocimiento sino que cree en unos determinados elementos, el hecho de que una creencia pase a ser una pseudociencia es cuando intenta darle carácter científico para apoyar su propia creencia subjetiva utilizando para ello todos los elementos nombrados anteriormente.
El problema de la demarcación de las ciencias
Se han hecho varios intentos para aplicar rigor filosófico a la demarcación de la ciencia con resultados diversos. Estos incluyen el criterio de falsabilidad de Karl Popper y la aproximación histórica de Imre Lakatos, que lo menciona en su Methodology of scientific research programmes (Metodología de los programas de investigación científica, ISBN 0521280311). Historiadores y filósofos de la ciencia, principalmente Thomas Kuhn y Paul Feyerabend, sostienen desde otras perspectivas epistemológicas del conocimiento, que incluye la dimensión social, que no siempre es posible una distinción nítida y objetiva entre ciencia y pseudociencia.
Mario Bunge, filósofo de la ciencia, es conocido por su posición de incluir al psicoanálisis entre las pseudociencias. Críticas hacia la inconsistencia entre teoría y experiencia, o hacia el carácter especulativo del discurso se dirigen también a veces desde las ciencias naturales hacia ciertas ciencias sociales, como la economía o la psicopedagogía. El asunto Sokal, por el nombre del físico que lo puso en marcha, mostró que desde una cierta orientación de la Sociología de la Ciencia, una postmoderna y deconstruccionista, también se ha recurrido a veces a usar inconsistentemente el lenguaje de las llamadas ciencias duras, en lo que parece un intento irregular de legitimación científica, siendo esta una de las líneas de conducta frecuentemente reprochadas hacia las llamadas pseudociencias.
Peligros de la pseudociencia para la salud
El cartílago de tiburón se ha promocionado falsamente como cura para el cáncer en base una supuesta inexistencia de cánceres en tiburones. De acuerdo con Ostrander et al (2004), esta práctica ha llevado a una continua disminución de las poblaciones de tiburones y, lo que es más importante, esta práctica ha alejado a los pacientes de terapias contra el cáncer que sí son efectivas. Sugieren que "los mecanismos basados en la evidencia por la comunidad científica día a día deberían añadirse al aprendizaje de los profesionales de los medios de comunicación y gubernamentales".
Otro ejemplo es el cuerno de rinoceronte utilizado en la medicina tradicional china para el tratamiento de la impotencia, basándose en su simbología fálica, que ha llevado durante el último siglo a una importante disminución de sus poblaciones, expecialmente grave en los casos del rinoceronte de Sumatra y el Rinoceronte blanco.
Explicaciones psicológicas
El pensamiento pseudocientífico se ha explicado en términos de psicología y psicología social. La tendencia humana a buscar confirmación en vez de refutación, la tendencia a mantenerse en las creencias confortables, y la tendencia a sobregeneralizar han sido propuestas como razones comunes para la adherencia al pensamiento pseudocientífico. De acuerdo con Beyerstein (1991) los humanos son propensos a realizar asociaciones en función de la apariencia, y a menudo cometen errores en el pensamiento sobre causa y efecto.
Campos considerados como pseudociencias
Quienes defienden la posibilidad de un criterio de demarcación estricto entre ciencia y pseudociencia consideran que en los campos siguientes una parte significativa de sus practicantes presentan su disciplina como más o menos equivalente a campos del conocimiento rigurosos, imitándolos a veces formalmente en el lenguaje o las formas de comunicación, y adoptando títulos científicamente prestigiosos ante el público como «doctor» o «profesor», legitimados o no académicamente. Tal como se deduce de la caracterización del concepto, los practicantes de estas actividades afirman su carácter científico.
Astrología | Es la creencia en una relación causal entre la posición relativa de Aunque la astrología tiene una larga |
Cerealogía | Los Círculos en las cosechas son dibujos que aparecen en campos |
Creacionismo y | Algunas interpretaciones literales del Génesis |
Criptozoología | Es el estudio de animales mitológicos, no reconocidos como reales por la |
Dianética (la “ciencia” de la | La dianética es una parte de la cienciología, consistente en una especie Hubbard |
Fisiognomía | En la Antigüedad la fisiognomía se desarrolló com un arte adivinatoria, |
Flores de Bach (terapias | Los ensayos no demuestran ningún valor terapéutico más allá del efecto La selección de |
Frenología | Era una teoría que afirmaba ser capaz de determinar el carácter y los |
Grafología | Es una supuesta No debe confundirse grafología con la |
Homeopatía | Muchos consideran la homeopatía como un residuo pseudocientífico de la Otra crítica a la homeopatía es su falta de |
Negacionismo del Holocausto | El negacionismo del Holocausto está considerado una pseudociencia no |
Numerología | Es un conjunto de creencias o tradiciones que establecen una relación El sistema numérico por excelencia en numerología es el |
Parapsicología | La parapsicología es el nombre moderno que recibe el espiritismo. Esta |
Piramidología | Es un término utilizado para referirse a varias especulaciones |
Programación neurolingüística | Es un modelo de comunicación que está conformado por una serie de La Programación Neurolingüística (PNL) es una escuela |
Psicoanálisis | En su modelo de demarcación de la ciencia, Karl Popper tomó al
El epistemólogo Mario Autores como Van Rillaer recopilaron ejemplos sobre la forma en que Freud |
| Ufología | La Ufología es el estudio de los objetos voladores no identificados (OVNIs) y frecuentemente incluye la creencia de que los OVNIs son la evidencia de visitantes extraterrestres. |
Además de las pseudociencias hay otros términos que hay que aclarar que se podrían confundir con la ciencia real:
Ciencia Ficción
La ciencia ficción es un género de ficción especulativo donde los relatos presentan el impacto de avances científicos y tecnológicos, presentes o futuros, sobre la sociedad o los individuos. Este género ha experimentado durante todo el siglo XX un gran éxito tanto en la literatura como en el cine.
Su nombre deriva de una traducción incorrecta del término en inglés, ya que la traducción correcta sería "ficción de/sobre la ciencia" o ficción científica(*). Si bien muchos expertos opinan que debería utilizarse éste último, la costumbre está demasiado extendida y sólo muy pocos lo utilizan. En cualquier caso, en inglés también suele escribirse con un guión de unión, como "science-fiction", cuya abreviatura mundialmente conocida es "SCI-FI", pudiendo traducirse de igual modo al español como "ciencia-ficción", y en este caso sí se considera una traducción válida.
Cientifismo
Cientifismo es un término que se forjó en Francia en la segunda mitad del siglo XII (scientisme), para indicar a la corriente de pensamiento que acepta solo las ciencias comprobables empíricamente, como fuente de explicación de todo lo existentes. De esta forma, el término se ha aplicado para describir la visión de que las ciencias formales y naturales presentan primacía sobre otros campos de la investigación tales como ciencias sociales.
La palabra es usada también frecuente como un término peyorativo, utilizado en contra de las explicaciones dadas por ciencias empíricas; para así desacreditarlas frente a otros argumentos que presentan explicaciones filosóficas, religiosas, míticas, espirituales, humanísticas o pseudocientíficas.
La principal crítica realizada en contra del uso del término Cientifismo, es la utilización de la palabra, por parte de los partidarios de las pseudociencias y la religión, como defensa frente a los argumentos científicos descritos por las ciencias empíricas.
Así, en el caso de las pseudociencia, el término es utilizado como argumento para que ellas sean consideradas como ciencias a pesar de que no cumplen los requisitos para ello. En cuanto a la religión, grupos religiosos utilizan el término para tratan de quitar valor a los argumentos científicos, y así no puedan ser debatidos sus argumentos inspirados en sus creencias dogmáticas.
Falsacionismo
El falsacionismo, refutacionismo o principio de falsabilidad es una corriente epistemológica fundada por Karl Popper. Para Popper contrastar una teoría significa intentar refutarla mediante un contraejemplo. Si no es posible refutarla, dicha teoría queda corroborada, pudiendo ser aceptada provisionalmente, pero nunca verificada.
El problema de la inducción nace del hecho de que nunca podremos afirmar algo universal a partir de los datos particulares que nos ofrece la experiencia. Por muchos millones de cuervos negros que veamos nunca podremos afirmar que "todos los cuervos son negros". En cambio si encontramos un solo cuervo que no sea negro, si podremos afirmar "No todos los cuervos son negros". Por esa razón Popper introduce como criterio de demarcación científica el falsacionismo.
Popper en realidad rechaza el verificacionismo como método de validación de teorías. La tesis central de Popper es que no puede haber enunciados científicos últimos, es decir, que no puedan ser contrastados o refutados a partir de la experiencia. La experiencia sigue siendo el método distintivo que caracteriza a la ciencia empírica y la distingue de otros sistemas teóricos.
Para Popper la racionalidad científica no requiere de puntos de partida incuestionables, pues no los hay. El asunto es cuestión de método. Aunque la ciencia es inductiva, en primera instancia, el aspecto más importante es la parte deductiva. La ciencia se caracteriza por ser racional, y la racionalidad reside en el proceso por el cual sometemos a la crítica y reemplazamos nuestras creencias. Frente al problema de la inducción Popper propone una serie de reglas metodológicas que nos permiten decidir cuándo debemos rechazar una hipótesis.
Popper propone un método científico de conjetura por el cual se deducen las consecuencias observables y se ponen a prueba. Si falla la consecuencia, la hipótesis queda refutada y debe entonces rechazarse. En caso contrario, si todo es comprobado, se repite el proceso considerando otras consecuencias deducibles. Cuando una hipótesis ha sobrevivido a diversos intentos de refutación se dice que está corroborada, pero esto no nos permite afirmar que ha quedado confirmada definitivamente, sino sólo provisionalmente, por la evidencia empírica.
En la filosofía de la ciencia, el término protociencia se usa para describir una nueva área de esfuerzo científico en proceso de consolidación. A veces los escépticos científicos se refieren a estos esfuerzos como ciencias patológicas.
Protociencia
Protociencia es un término a veces usado para describir una hipótesis que aún no ha sido probada adecuadamente por el método científico, pero que es por lo demás consistente con la ciencia existente o que, donde no lo es, ofrece una razonable cantidad de inconsistencia.
Mientras la protociencia es con frecuencia especulativa, ha de ser distinguida de la pseudociencia por su adhesión al método científico y a las prácticas establecidas de la buena ciencia, y más notablemente en la voluntad de ser refutada por nuevas evidencias (si éstas apareciesen) o suplantada por una teoría más predictiva.
Campos tales como la astrología y la alquimia, anteriores a la invención del método científico, pueden ser también considerados como protociencias. Con la llegada del método científico, produjeron rápidamente los campos científicos de la astronomía y la química respectivamente, dejando a aquellos que rehusaban adoptar el método científico en la práctica de una pseudociencia.
Más típicamente un campo protocientífico es aquél donde la hipótesis presentada está de acuerdo con las evidencias disponibles en aquel momento, y donde se ha elaborado un corpus de predicciones asociadas, pero éstas no han sido aún probadas (o no pueden serlo, debido a limitaciones tecnológicas actuales).
Algunas protociencias progresan hasta ser una parte aceptada de la ciencia establecida. Otras fallan en esta consolidación, o se vuelven pseudocientíficas cuando sus seguidores persisten a pesar de carecer de evidencias científicas que sustenten sus puntos de vista.
Diversas ciencias comenzaron como ramas de la filosofía: matemáticas, filosofía natural, economía, psicología, sociología, etcétera.
El ejemplo moderno más famoso de protociencia podría ser la teoría de la deriva continental tal como fue originalmente propuesta por Alfred Wegener (que finalmente llegó a ser un modelo científico aceptado cuando los mecanismos de la tectónica de placas fueron comprendidos.
Con el término anterior "PROTOCIENCIA" me tengo que ver ahora obligado a aclarar que es la Filosofía de la Ciencia y por ende la Ciencia misma:
Filosofía de la Ciencia
La filosofía de la ciencia es la investigación sobre la naturaleza del conocimiento científico y la práctica científica.
La filosofía de la ciencia se ocupa de saber cómo se desarrollan, evalúan y cambian las teorías científicas, y de saber si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las entidades ocultas y los procesos de la naturaleza. Son filosóficas las dos proposiciones básicas que permiten construir la ciencia:
La naturaleza es regular, uniforme e inteligible.
El hombre es capaz de comprender la inteligibilidad de la naturaleza.
Estos dos presupuestos metafísicos no son cuestionados en la actualidad. Lo que intenta la filosofía de la ciencia es explicar cosas como: la naturaleza y la obtención de las teorías y conceptos científicos; la relación de éstos con la realidad; cómo la ciencia explica, predice y controla la naturaleza; los medios para determinar la validez de la información; la formulación y uso del método científico; los tipos de razonamiento utilizados para llegar a conclusiones; las implicaciones de los diferentes métodos y modelos de ciencia.
En definitiva es establecer las condiciones en las que un conocimiento pueda ser considerado válido, es decir, aceptado como verdadero por la comunidad científica.
Gran parte de la filosofía de la ciencia es indisociable de la gnoseología, la teoría del conocimiento, un tema que ha sido considerado por casi todos los filósofos.
Algunos científicos han mostrado un vivo interés por la filosofía de la ciencia y unos pocos, como Galileo Galilei, Isaac Newton y Albert Einstein, han hecho importantes contribuciones. Numerosos científicos, sin embargo, se han dado por satisfechos dejando la filosofía de la ciencia a los filósofos y han preferido seguir haciendo ciencia en vez de dedicar más tiempo a considerar cómo se hace la ciencia. Dentro de la tradición occidental, entre las figuras más importantes anteriores al siglo XX destacan Aristóteles, René Descartes, John Locke, David Hume, Emmanuel Kant y John Stuart Mill.
La filosofía de la ciencia no se denominó así hasta la formación del Círculo de Viena, a principios del siglo XX. En la misma época, la ciencia vivió una gran transformación a raíz de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica.
Ciencia
La ciencia (del latín scientia, "conocimiento") es un conjunto de métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos objetivos y accesibles a varios observadores. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden ser formuladas mediante razonamientos y son estructurables en forma de reglas o leyes universales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.
Dentro de las ciencias, la ciencia experimental se ocupa exclusivamente del estudio del universo natural ya que, por definición, todo lo que puede ser detectado o medido forma parte de él. En su investigación los científicos se ajustan a un cierto método, el método científico, un proceso para la adquisición de conocimiento empírico. A su vez, la ciencia puede diferenciarse en ciencia básica y aplicada, siendo esta última la aplicación del conocimiento científico a las necesidades humanas y al desarrollo tecnológico.
Algunos descubrimientos científicos pueden resultar contraintuitivos, es decir, contrarios al sentido común. Ejemplos de esto son la teoría atómica o la mecánica cuántica, que desafían nociones comunes sobre la materia. Muchas concepciones intuitivas de la naturaleza han sido transformadas a partir de hallazgos científicos, como el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol o la teoría evolutiva de Charles Darwin.
Disciplinas científicas Esquema de clasificación planteado por el epistemólogo alemán Rudolf Carnap quien fue el primero en dividir a la ciencia en:
Ciencias formales Por contraposición a las ciencias fácticas, son aquellas que no estudian fenómenos empíricos. Utilizan la deducción como método de búsqueda de la verdad: Lógica - Matemática.
Ciencias naturales En ellas se encuadran las ciencias naturales que tienen por objeto el estudio de la naturaleza. Siguen el método científico: Astronomía - Biología - Física - Química - Geología.
Ciencias sociales Son todas las disciplinas que se ocupan de los aspectos del ser humano - cultura y sociedad- El método depende de cada disciplina particular: Antropología - Demografía- Economía - Historia - Psicología - Sociología.
Divulgación Científica
La divulgación científica consiste en la interpretación y popularización del conocimiento científico entre el público general sin circunscribirse a ámbitos académicos específicos convirtiéndose así en ciencia popular. La divulgación puede referirse a los descubrimientos científicos del momento como la determinación de la masa del neutrino, de teorías bien establecidas como la teoría de la evolución o de campos enteros del conocimiento científico.
Algunas ciencias populares pueden ser muy engañosas. Algunas son producidas por gente con poco conocimiento sobre el tema que interpretan. Algunas son producidas por personas parcializadas. Por desgracia, puede resultar difícil para una persona sin experiencia el identificar los artículos o documentales engañosos. En el caso de la investigación médica, los resultados son a menudo presentados por la prensa sin el debido contexto. La ciencia popular puede también sobrepasar los límites entre la ciencia formal y la pseudociencia y ocasionalmente tiene a enfocarse en temas más sensacionalistas como en dietas novedosas, la teoría del caos y el viaje en el tiempo.
La revista norteamericana Popular Science (fundada en 1872) es posiblemente la primera publicación general de carácter divulgativo si bien la divulgación científica aparece reflejada históricamente en multitud de obras de diferentes autores. Entre las primeras obras evocadoras de la divulgación científica podemos citar Somnium (1634) de Johannes Kepler, en la que se presentaban someramente y de forma literaria las ideas científicas de la época sobre la naturaleza de la Luna.
En la actualidad la divulgación científica se realiza en diferentes formatos incluyendo los diferentes medios de comunicación como documentales de televisión, revistas de divulgación científica, artículos en periódicos generales o páginas de internet dedicadas a esta labor. Existen incluso canales de televisión dedicados a la divulgación científica o en los que estos forma una parte destacada de su programación tales como Discovery Channel o Nature.
La divulgación científica se expresa de manera más precisa en libros específicos sobre un tema. Algunas obras divulgativas han llegado a convertirse en auténticos Best-sellers como Historia del Tiempo de Stephen Hawking, Cosmos de Carl Sagan o Los Dragones del Edén obra galardonada con el Premio Pulitzer 1978. Literariamente, la divulgación científica constituye un subgénero del ensayo.
Entre los autores más conocidos de obras de divulgación científica citaremos también a Richard Dawkins, Stephen Jay Gould, Martin Gardner, Steven Pinker, John D. Watson y las obras divulgativas de Isaac Asimov. Dentro del género literario de la ciencia ficción las obras de ciencia ficción dura suelen presentar temas científicos con un calado lo suficientemente preciso como para ser consideradas obras de divulgación científica. Autores como Arthur C. Clarke, Stephen Baxter, Fred Hoyle (en su faceta como novelista) o el mismo Asimov destacan en este apartado.
La mayor parte de las agencias o institutos científicos en Estados Unidos cuentan con un departamento de divulgación científica (Education and Outreach) que pretende devolver a la sociedad en forma de conocimiento las importantes inversiones realizadas en grandes proyectos (como por ejemplo la investigación espacial) si bien ésta no es una situación común en la mayoría de países.
Con esto concluyó por mientras, exortándolos a que sigan vistando mi Blogg, ya que en la siguiente entrada se llevaran una grata o no grata entrada.
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